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El Interrail, esa escuela de viajeros que en la juventud, de los que ahora somos padres, era el viaje soñado. Pasar la noche en un tren nocturno mejor que en cualquier hotel de 5 estrellas, extender la esterilla en las estaciones, guardar las mochilas en las taquillas, encender el hornillo para calentar un sopa de sobre, salir noche tras noche como no hubiese mañana… Europa invitaba a todo eso y mucho más en la compañía de tus mejores amigos… ¿Por qué no rememorar esos viejos y felices tiempo en compañía de los tuyos…?
Esta es una ruta única, exclusiva de Viajes Capitán Grant… en la que damos una vuelta de tuerca a este mítico viaje en tren. El Interrail siempre ha sido sinónimo de libertad, de viajar de un lado a otro, dormir cada noche en una ciudad diferente, pero claro, ya vamos teniendo una edad y llevamos algún que otro niño colgando; por lo que hay ciertas cosas que debemos llevar medio organizadas… eso sí, ¡sin renunciar al viejo espíritu interrailero!
Mochila al hombro (o con trolley) nos embarcamos en un breve pero intenso recorrido en tren por el centro de Europa. No se nos ocurre mejor forma de moverse por el viejo continente que en ferrocarril, visitando algunas de sus más icónicas capitales: Praga, Viena y Budapest… todas de una tacada. Una semana de viaje con el tren como protagonista
No te lo pienses más, desempolva tu mochila y súbete de nuevo a bordo en un pequeño de grupo de familias, en las que llevaréis un libro de ruta con los alojamientos reservados para poder disfrutar de esta extraordinaria aventura sin sobresaltos. Las risas y la diversión están garantizadas.
Revivir el espíritu interrailero de vuestros comienzos viajeros (si los tuvisteis), o sentir por primera vez la magia de un Interrail en compañía de vuestros hijos
Visitar algunas de las capitales más míticas del Viejo Continente como Praga, Viena y Budapest, todas ellas con un ambiente muy “family friendly”
Llevar organizado todo el tema del alojamiento, algo fundamental para viajar por Europa sin caer en la trampa de sus precios desorbitados y de la escasa disponibilidad de algunas ciudades.
Bañarnos en balnearios, pasárnoslo genial en parques de atracciones, visitar museos orientados a los niños… pero, sobre todo, divertirnos saltando de ciudad en ciudad a bordo de un medio de transporte único, que una vez lo pruebas… ¡engancha!
Disfrutar de un picnic familiar en alguno de los mejores parques de Centroeuropa como el Prater de Viena o el Városliget de Budapest.
El Interrail es la máxima expresión de la filosofía Capitán Grant, niños viajando con niños = relax para los padres. En cada ciudad proponemos lugares para que estos disfruten y que la aventura interrailera sea un éxito para todos.
Volareis desde vuestra ciudad de origen hasta Praga, la capital de la República Checa, donde comenzará la aventura.
Praga es una ciudad muy heterogenea, perfecta para se disfrutada por niños y adultos, ya que cuenta con infinidad de espacios para visitar con la familia. Los más pequeños de la casa mirarán embobados el desfile de autómatas del reloj astronómico de la Plaza de la Ciudad Vieja cuando este marca las horas en punto o alucinarán con el cambio de guardia de los soldados en el Castillo de Praga.
Serán muchos los planes que podréis hacer, desde pasear en barco por el río Moldova… hasta subir a la torre Petrin en funicular, una réplica en pequeño de la torre Eiffel. Además hay muchos museos de interés para los peques como el museo del Juguete o el museo Lego.
Dos noches en Praga en hotel habitación familiar. Hotel Noir o similar.
Desayunos
Viajais en tren desde Praga hasta Viena (4 horas de viaje), la capital de Austria. Se trata de una ciudad muy family friendly, con un montón de planes para los más pequeños de la casa y que además, resulta muy cómoda para recorrerla con niños. El parque de atracciones del Prater es una visita ineludible yendo con niños (o sin ellos). La entrada es gratuita y tan solo se paga por cada atracción en la os subais. Aquí en Prater está la mítica noria de Viena, que es una de las más antiguas del mundo, y todo un símbolo en la ciudad. Es una noria del estilo de la London Eye, no es la típica de feria que da vueltas y vueltas. Hay buenas vistas de la ciudad desde la Noria.
Pero en Viena hay muchos más lugares para disfrutar que ireis descubriendo.
Dos noches en Viena en hotel habitación familiar. Novotel Wien Hauptbahnhof o similar.
Desayunos
Os trasladáis en ferrocarril de Viena a Budapest (2´5 horas de viaje). Sin duda, es la culminación perfecta del viaje, visitando una de las más bellas capitales centroeuropeas, la “Perla del Danubio” tiene muchos planes para ofrecer. Surcar el Danubio en un barco crucero es una de las experiencias que más gustarán a las familias, ya que esta ciudad no se concibe sin este mastodóntico río… No obstante, uno de los lugares predilectos de grandes y pequeños es el Széchenyi, uno de los balnearios más antiguos de la ciudad, construido en 1913. El edifico, de estilo barroco, abre todos los días del año y cuenta con 16 piscinas termales interiores y 3 exteriores. Además, tiene jacuzzi, 12 saunas, baños turcos y salas para terapias.
Además, la capital de Hungría cuenta con uno de los circos estables más antiguos de Europa: el Circus of Budapest. Fue inaugurado en 1891 y está situado en el Városliget Park, justo delante del balneario Széchenyi.
Dos noches en Budapest en hotel habitación familiar. You Hotel Budapest – Handwritten Collection o similar.
Desayunos
El precio de los vuelos no está incluido, puesto que éstos pueden variar (rango estimado: 150-400 €, excepto en fechas especiales donde el precio podría aumentar)
Fue muy divertido poder viajar todos juntos en un Interrail. Viajamos mis 2 hijos, mi marido y yo. ¡Lo que más nos gustó es que teníamos todo el viaje organizado y disfrutamos mucho de todo sin perdernos nada!
