Nos adentramos en la zona más salvaje y desconocida de Senegal, dejando atrás la ciudad para sumergirnos en un entorno de naturaleza virgen.
Nos dirigimos al Parque Nacional de Niokolo Koba, Patrimonio Mundial de la UNESCO, uno de los grandes santuarios de fauna del África Occidental, donde durante el recorrido podremos observar monos, antílopes y, con suerte, otros animales como búfalos o hipopótamos.
Continuamos hacia Tomboronkoto, una aldea rural y auténtica, donde hacemos una parada para conocer la vida local y compartir un momento con sus habitantes.
Más tarde llegamos a Kédougou, puerta de entrada al País Bassari, y por la tarde visitamos las aldeas bedick de Ibel e Iwol, esta última situada en lo alto de la montaña y accesible tras un pequeño trekking, rodeados de un paisaje y una vida tradicional que parecen sacados de un cuento africano.
Noche en Hôtel Bedick o similar.







